La literatura y la electricidad se han relacionado sin darnos cuenta

La literatura y todo su mundo es un perfecto ejemplo de cómo los avances científicos le han servido de inspiración a diversos autores a la hora de escribir un nuevo trabajo. Y es que desde el descubrimiento de la electricidad, uno de los más importantes avances en nuestro tiempo, ya es difícil concebir un mundo sin su uso de forma diaria. Este hallazgo científico para la humanidad, ha sido un punto focal de muchos libros importantes escritos por grandes autores a lo largo de la historia, y nos sirven de referencia para tener idea de cómo estos veían el servicio, cuál era su aplicación y cómo se puede mejorar la vida, al contratar luz más barata.

Para finales del siglo XVIII, el físico y médico italiano Luigi Galvani comenzo la experimentación con lo que él llamó electricidad animal, donde podía demostrar que al aplicar corriente eléctrica a un cuerpo sin vida, éste se podía mover. Con esto, se abria la idea de que, mediante la electricidad se podía crear vida. El fenómeno de la electricidad se ha empleado en la literatura en diversas ocasiones, aunque una de las referencias más claras es la novela Frankenstein o el moderno Prometeo, ambas basadas en la ciencia ficción.

En el verano de 1816 la escritora Mary Shelley  junto a su esposo y también escritor Percy Bysshe Shelley, fueron de visita donde el poeta Lord Byron, en Suiza. Durante sus conversaciones sobre temas variados, mostraron un interés simultáneo  sobre los experimentos realizados por Galvani y la opción de crear una vida con ayuda de la electricidad.

Con todas las investigaciones de Galvani, los conocimientos de Mary en el campo científico y los trabajos del británico Andrew Crosse, que tenían relación con la vida y la electricidad, se creó la primera novela de terror, la cual trazó un hilo argumental.

Todas estas conexiones se enfocaron en un futuro, por el modo en el que el doctor Frankenstein creó un ser vivo, además de los experimentos de Crosse. Otro autor que también utilizo la electricidad como elemento importante dentro de sus relatos fue Edgar Allan Poe. Este escritor norteamericano creó historias de terror, empleando el galvanismo para diseñar nueva vida con su obra.

Conversación con una momia. En esta novela, al personaje al que le transmiten corriente se trata de una momia egipcia que tiene tres o cuatro mil años de antigüedad. Los protagonistas en este caso, aplican electricidad a los nervios que han sido expuestos y cubiertos con pilas voltaicas. Para esta narración, Poe utiliza la electricidad para despertar los órganos físicos de un cuerpo totalmente inerte, reactivando al mismo tiempo su vitalidad, pensamiento y conciencia. Si mencionamos otros escritores visionarios, se debe tomar en cuenta  a Julio Verne, cuyas novelas son de aventura y donde el dramaturgo utilizó  numerosos elementos gramaticales de su invención, que para nuestra sorpresa, fueron desarrollados en décadas posteriores, poniéndose así, un paso adelante de la ciencia en muchas ocasiones.

Dentro de las creaciones siempre se encuentra un espacio para la electricidad, como por ejemplo en 20.000 leguas de viaje submarino, donde el capitán Nemo recorre los océanos en un submarino que funciona con motor eléctrico.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *