La semana del libro en Cataluña apuesta por la “presencialidad”dulces

Este será un año crucial para la Setmana del Llibre en Català ya que la misma deberá hacer frente a una de sus mayores pruebas desde el 9 hasta el 13 de septiembre de este año. Este es un certamen en el que se hace una apuesta por la presencia del público en su más reciente emplazamiento, que se encuentra limitado a un aforo de unos 800 visitantes en simultáneos, ubicado en el Moll de la Fusta de Barcelona.

De acuerdo a las palabras del presidente de La Setmana, Joan Carles Girbés, señala: “Sabemos que va a ser una edición excepcional y extraordinaria, pero también muy necesaria”, asegura el mismo por medio de una conferencia telemática.

Girbés añade: “Fuere como fuere la teníamos que celebrar”, aún cuando se encuentra consciente de que dicho evento es un “aparador tanto de las novedades como de las otras obras” que las editoriales catalanes mantienen presente en sus catálogos.

Así mismo, Montse Ayats, quien es presidenta de Editors.cat. enfatiza en que: “La teníamos que hacer por responsabilidad hacia el libro en catalán. En épocas difíciles teníamos que buscar formas para que el sector tuviera la oportunidad de presentar su producto y sus autores”.

Moll de la Fusta

Se trata del nuevo emplazamiento que se encuentra cerca del mar, el mismo nos ofrece un espacio 20% más amplio que el del Barrio Gótico. Anteriormente, el estaba ubicado en la Avenida de la Catedral, donde se instalaban los stands cerca del mar, pero el actual se trata de un lugar que es 20% mayor, pero que además le permite garantizar todas las medidas de seguridad con las que se hace frente al Covid-19.

“Hay que convertir las crisis en oportunidades y, por eso, hay que celebrar que ahora podamos tener más expositores que esperamos que puedan continuar asistiendo en futuras ediciones”, ha acotado la consellera de Cultura, Mariàngela Vilallonga.

El evento cuenta con un total de 66 módulos en donde podrán ser repartidos 224 expositores diferentes, aunque los escenarios se han visto reducidos, por lo que de tres habituales, solo será uno. “Queremos una Setmana segura para todo el mundo.

El Moll de la Fusta nos permite que siga siendo al aire libre y que podamos aplicar la normativa sobre control de acceso, de la temperatura de los asistentes, la distancia de seguridad”, recalca Joan Carles Girbés.

Actividades para todos los públicos

En medio de todo, prevalece la.idea de retornar Barrio Gótico de Barcelona en el momento que sea más adecuado. De acuerdo al presidente de La Setmana: “Si este año va muy bien, nos podemos plantear muchas cosas. Pero nuestra voluntad es volver a la Avenida de la Catedral, que es un espacio adecuado desde el que hemos podido dar un salto cualitativo en los últimos años”.

Esta 38ª edición del festival literario se ha visto reducido a tan solo cinco días, los mismo han de coincidir con la Diada de Catalunya, que se celebra el 11 de septiembre, aunque tal sincronización no impedirá que se presenten hasta 220 novedades editoriales, que hasta 205 autores procedan a la firma de sus libros y que la organización continúe haciendo efectiva su programación de hasta 300 actividades.