Origen del premio Nadal

Luego del éxito en el verano de 1944 de la novela Mariona Rebull, quien era el escritor y además el director del semanario “Destino”, Ignacio Agustí, quien se encontraba rondando los treinta años, se le viene a la mente la pregunta de cuántos escritores podrían encontrarse todavía por descubrir en las inmediaciones de la aletargada literatura española que se vivía durante la posguerra. Con el objetivo de llamar la atención de gran cantidad de novelistas que aún se encontraban en reposo en los rincones más anónimos del país, Agustí se inclina por pensar en lo que podía ser una réplica del premio Joan Crexells, el mismo fue instaurado el Ateneo Barcelonés durante 1928 con la finalidad de revitalizar el género novelístico. No espera, y le plantea la idea a Josep Vergés y Joan Teixidor, quienes eran para entonces.

Un galardón que para entonces se encontraba dotado de cinco mil pesetas, cosa que para esa época en donde reinaban las restricciones y el racionamiento, no era nada despreciable, por lo que le abrió camino a bestsellers como Mariona Rebull. Se hicieron presentes las objeciones por parte de Vergés, pues consideraba elevada dicha dotación, cosa que contrasta con el entusiasmo presentado por Teixidor quien se encarga de proponer que se bautice el premio con el nombre de Eugenio Nadal, hermano de Santiago Nadal Gaya, ya que Eugenio era conocido por ser el redactor jefe durante los primeros números que se emitieron de Destino. Se trataba de un personaje que era catedrático de literatura y además autor del libro Ciudades en España, que acababa de fallecer de leucemia el 10 de abril de aquel año 1944, cuando tan solo iba a cumplir 28 años.

Agustí decide encargarse de redactar las bases del premio Nadal, en las mismas se plasma el patrón establecido en los premios Crexells y Folguera, que eran otorgados en Barcelona tiempo antes del año 1939. Con respecto al jurado que conformó la primera edición, se pueden mencionar a Ignacio Agustí Peypoch, Joan Teixidor Comes, Josep Vergés Matas, Pedro Pruna Ocerans y Rafael Vázquez Zamora. En este grupo fue sustituido el pintor Pruna por el crítico Juan Ramón Masoliver.

Con respecto a la convocatoria del galardón, se estableció que se otorgará cada dia seis de enero, lo cual se encuentra publicado en Destino del 12 de agosto de 1944. El hecho de que se seleccionara la festividad de Reyes para tal celebración, y de acuerdo a las palabras del propio Agustí, supuso la liberación de la sobredosis que se vive en las fiestas navideñas. En tal sentido, el Nadal se trató de una excelente idea sobre todo durante esos tiempos que se vivían de férreo franquismo, al ser presentada en sociedad la novela ganadora como un hecho consumado y además poder contar con el eco inmediato de los medios de comunicación, lo cual favoreció su publicación y con ello se mermaban las posibilidades de ser prohibida debido a la censura.

En el transcurso del tiempo, continuó su curso la recepción de originales para el Nadal, en las que a Agustí le llama especial atención El bosque de Ancines, cuyo autor es Carlos Martínez Barbeito. Mientras Juan Ramón Masoliver subraya que mejor es La terraza de los Palau de César González Ruano, sin dejar a un lado la opinión de Josep Vergés que prefiere En el pueblo hay caras nuevas, del escritor gallego Álvarez Blázquez. Lo cierto es que, la lista de autores que han ganado dicho galardón puebla en la actualidad los manuales de literatura española.